Factura electrónica obligatoria: ya corre el reloj
Desde el 6 de octubre de 2026 cuentan los plazos de la factura electrónica entre empresas. Fechas, a quién afecta y qué hacer ahora.
El 5 de octubre de 2026 el BOE publicó la orden que faltaba. Al día siguiente entró en vigor, y con ella arrancó la cuenta atrás de la factura electrónica obligatoria entre empresas y profesionales. No es una idea para el futuro: el reloj ya corre.
Qué ha pasado
La obligación viene de la Ley Crea y Crece, la desarrolla el Real Decreto 238/2026 y la pone en marcha la Orden HAC/1028/2026, que regula la solución pública de facturación electrónica de Hacienda. La Agencia Tributaria lo ha dejado claro: el 6 de octubre de 2026 es la fecha a partir de la cual empiezan a contar los plazos.
Las fechas quedan así:
- 6 de octubre de 2027 para quien facturó más de 8 millones de euros el año anterior. Durante ese primer año, además, tendrá que acompañar cada factura electrónica con una copia en PDF legible.
- En torno al 6 de octubre de 2028 para el resto de empresas, autónomos y profesionales: 24 meses desde la entrada en vigor de la orden.
La solución pública de Hacienda tendrá que estar operativa al menos dos meses antes de la primera fecha. Quien no quiera usarla podrá trabajar con una plataforma privada, que tendrá sus propias obligaciones.
Qué significa para tu empresa
Aquí está el error que vamos a ver mucho en los próximos meses: confundir la factura electrónica con VeriFactu. Son dos normas distintas.
VeriFactu obliga a que el programa con el que facturas registre cada factura de forma que no se pueda alterar. Según la norma vigente, se aplica a las sociedades desde el 1 de enero de 2027 y al resto desde el 1 de julio de 2027. Se ha publicado en prensa especializada que Hacienda estudia aplazarlo, pero mientras no lo diga el BOE, esas son las fechas.
La factura electrónica obliga a que la factura viaje en un formato estructurado entre tu empresa y la de tu cliente, y a informar de su estado: si se ha aceptado, rechazado o pagado. Es la herramienta con la que el Gobierno quiere perseguir la morosidad.
Las dos te afectan, y las dos dependen del mismo sitio: tu programa de facturación. Una hoja de Excel o un procesador de textos no sirven para ninguna de las dos.
Hay una segunda consecuencia que casi nadie cuenta. Cuando todas las facturas circulen en formato electrónico y con su estado, Hacienda sabrá en tiempo real quién factura, a quién y quién cobra tarde. La contabilidad desordenada dejará de ser un problema interno para ser un problema visible.
Lo que tiene que saber hacer tu programa
Antes de hablar con tu proveedor, conviene saber qué pedirle. Un programa preparado para las dos normas tiene que:
- Registrar cada factura de forma inalterable, con su huella encadenada a la anterior, como exige VeriFactu.
- Emitir la factura en un formato estructurado que el programa de tu cliente pueda leer sin que nadie teclee nada.
- Recibir facturas electrónicas de tus proveedores y guardarlas en el mismo formato.
- Comunicar el estado de cada factura: aceptada, rechazada o pagada, y la fecha de pago.
- Conectarse con la solución pública de Hacienda o con una plataforma privada autorizada.
Si tu programa hace las tres primeras pero no las dos últimas, te servirá para VeriFactu y se te quedará corto para la factura electrónica.
Tres errores que vamos a ver
Pensar que no te toca porque eres pequeño. El calendario solo cambia la fecha. A partir de octubre de 2028 la obligación alcanza a todas las empresas y a todos los profesionales.
Esperar al último trimestre. Cuando se acerque la fecha, los proveedores de software estarán saturados, igual que pasó con otras obligaciones digitales. Las implantaciones de última hora salen más caras y con más errores.
Comprar dos programas. Uno para VeriFactu y otro para la factura electrónica significa duplicar datos y errores. Lo razonable es un único sistema de gestión que haga las dos cosas y, además, lleve la contabilidad.
Qué hacer ahora
- Mira tu volumen de 2026. Si pasas de 8 millones, te quedan menos de doce meses.
- Pregunta a tu proveedor de software si su programa cumple VeriFactu y si emitirá factura electrónica estructurada. Si no te da una fecha concreta, tienes un problema.
- Revisa cómo facturan tus clientes y proveedores. La factura electrónica funciona en los dos sentidos: también tendrás que recibirlas.
- Aprovecha para ordenar. Cambiar de programa a última hora sale caro. Hacerlo con un año de margen es una mejora, no una urgencia.
En las empresas que montamos, el sistema de gestión ya se configura preparado para VeriFactu y para la factura electrónica desde el primer día. Si tu empresa ya existe y no sabes si tu programa llega a tiempo, cuéntanoslo por WhatsApp y te decimos qué te falta.
Fuentes
- BOE · Real Decreto 238/2026, de 25 de marzo
- BOE · Orden HAC/1028/2026, de 2 de octubre
- Agencia Tributaria · Solución pública de facturación electrónica
- Agencia Tributaria · Calendario de implantación
- Integra Tecnología · VeriFactu y factura electrónica: son dos normas
Información general, no un dictamen sobre tu caso.
